A la Princesa de Asturias le llueven los acontecimientos. Boda, alumbramiento y….entierro. La Princesa está triste, el cielo está gris. Y el paraguas no ha sido sino velo y báculo del desconsuelo. A mí Letizia nunca me ha gustado, pero hoy me he sentido muy cerca de ella. Afortunadamente, no porque haya sufrido una pérdida similar pero sí porque, además de periodistas, tenemos hermana pequeña. ¿Quién explica este vínculo fraternal? Es complejo como lo son todas definiciones en torno al amor, la amistad y el dolor. Supongo que sólo los que crecemos con hermanos sabemos de qué tela está hecho. Hoy Letizia no tiene cara de princesa. Hoy es la hermana mayor que ha perdido a su hermana pequeña. Y eso es tristísimo.
2 comentarios
rositalacosturera -
un beso
Sorrow -
Un besazo y manos a la obra, ¿eh? Que ahora ya no hay excusa...